El descanso que nuestra alma necesita | Sembrar Valores
- Ap. Víctor Doroschuk

- hace 5 horas
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Muchas son las cosas que cansan. Frente al cansancio hay dos opciones: una es ver la forma de hacer las cosas sin cansarnos, y cuando esto sucede, hay que descansar. La Biblia dice: 'No nos cansemos de hacer el bien'.
¿Cómo se puede cansar en el hacer el bien, las cosas, en hacer el bien a la gente? El cansancio se produce cuando nosotros, primeramente, no nos ocupamos de nosotros mismos. Hacer el bien es ayudar, socorrer, dar, prestar, bendecir, pero primero tenemos que hacer el bien a nuestra alma. Si yo no le proveo el pan, si no le proveo el agua a mi alma, seguramente que me voy a cansar. Entonces, haga lo que haga, siempre generará cansancio el hacer, y esto lleva a que muchas personas no quieran saber más nada con el servicio, con la ayuda solidaria, no quieren saber más nada. Se cansan porque no se ocuparon de alimentar su alma.
Jesús dijo: 'El pan nuestro de cada día dánoslo hoy'. Cada día, porque el alma, cuando se nutre de los valores de Dios, de la presencia y el Espíritu Santo, nos rejuvenece, nos fortalece y, además, el Espíritu Santo nos llena de amor para poder tener compasión, misericordia y también querer hacer algo por el reino de los cielos.
Amigo, si estás cansado, ya no estás haciendo lo que deberías hacer. Jesús dice: 'Vengan a mí todos los trabajados y cargados, que yo los voy a hacer descansar'. Ahora, cuando llegas a Jesús, después dice: 'Aprendan de mí, que soy manso y humilde, y hallarán descanso para el alma'. Aprendamos de Jesús a ser humildes en reconocer que nos hemos equivocado en no aportarle el valor de la palabra y el espíritu a nuestra alma.



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