La Presencia de Dios en nuestras Vidas | Sembrar Valores
- Ap. Víctor Doroschuk

- 29 jun
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Recuerdo que en una ocasión un grupo de hombres, empresarios, comerciantes, me invitaron a una cena esa de los viernes y bueno, habíamos unos 15. De pronto, uno de ellos dice una palabrota irreproducible y uno dijo: "No, no, que está el pastor, está el pastor". Entonces, automáticamente digo: "Señores o muchachos, acá hay algo mucho más importante que el pastor. Si porque yo estoy te vas a cuidar de no decir malas palabras, tenés que tener en cuenta que a tu lado todos los días está el Espíritu Santo de Dios, el oído del Altísimo, el cual tomará cuenta de cada palabra, de cada acción, de cada intención. Tendremos que dar cuenta". Y me quedaron mirando y diciendo: "Entonces, estamos en el horno". Fue una gran oportunidad para hacerles ver que necesitamos sí o sí a un salvador. Necesitamos alguien que nos libre, porque cuántas veces frente al invisible hemos dicho cosas, hecho y que eso tarde que temprano hay que dar cuenta. Y si el Señor nos perdona, nos limpia de todo pecado, qué bueno es porque queda borrado.
Y quizás vos también frente a algunas personas te cuides frente a tu papá, a tu mamá, al pastor o al sacerdote te cuides de no decir ciertas cosas. Pero recuerda, es mucho más importante el Espíritu Santo, porque el Señor dijo: "He aquí, yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo". Así que el Señor está. Si la presencia del pastor de pronto incomodó para que no digan malas palabras, con mucho más razón no tiene que incomodar la presencia de Dios que cada día te dice: "Limpia tu corazón y guárdalo por sobre todas las cosas. Que Dios te bendiga, que te ayude a tener en cuenta la palabra y el consejo de Dios.

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