Misión
Desde hace 36 años el ministerio Vida y Paz ha asumido el compromiso de establecer el Reino de Dios en nuestra sociedad. Por esta razón, trabajamos en distintas áreas de la persona, desde lo netamente espiritual hasta aquello que influye en la formación del mismo como ser social, por ejemplo: educación, deportes, confraternidad y acción social en general.
Visión
Desde San Rafael hacia el mundo. A través de la proclamación del evangelio Dios está provocando una transformación en nuestra ciudad.
Nuestra visión es que San Rafael, en cada una de sus áreas y estratos, sea una ciudad rendida a Jesucristo y bajo el favor de Dios. Convirtiéndose así también en un modelo para el país y las demás naciones. Por este motivo el trabajo impulsado desde el ministerio abarca áreas como la educación, el deporte, las adicciones, las familias entre otras tantas.

Valores de la fe
La Biblia
Creemos que la Biblia es la palabra de Dios decretada y establecida para nuestra vida. En ella encontramos el propósito por el cual fuimos creados y la guía para lograr la vida que Dios nos promete.
(Hebreos 4:1; 2° Timoteo 3:16-17)
Salvación
Creemos que la salvación del alma es por pura gracia (favor no merecido) y solo por fe. Solo alcanzamos la comunión con Dios por medio del sincero arrepentimiento y la fe en Cristo. Así llegamos a ser hijos de Dios y recibimos la vida eterna.
(Romanos 1:17; Efesios 2:8-9)
Ministerio Apostólico
Creemos en establecer el gobierno apostólico en la iglesia local con un apóstol como cabeza, los ministros y maestros.
(Efesios 4:11, Hechos 14:23)
Dios trinidad
Creemos que Dios es uno manifestado en tres personas divinas, Padre, Hijo y Espíritu Santo, y no obstante son un solo Dios.
(Mateo 28:18; 1° Juan 5:7)
Segunda venida
Creemos que Jesucristo ascendió a los cielos, de donde habrá de regresar al final de los tiempos por su Iglesia con un propósito eterno.
(1° de Tesalonicenses 4:13- 18; Apocalipsis 1:7)
Bautismo
Creemos que el bautismo es sólo para creyentes por inmersión en agua, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Es el primer paso para el nuevo creyente y con el confirmamos nuestro arrepentimiento y fe. Es un símbolo de identificación con la muerte (al pecado) y con la resurrección de Jesús para vida eterna.
(Romanos 6:3-5; Mateo 28:19)
Jesús
Creemos en Jesucristo, siendo la segunda persona de la Trinidad y el único Hijo de Dios, nacido de la Virgen María, murió y resucitó físicamente. Creemos que Él ascendió al Padre y Él mismo vendrá en persona.
(Mateo 1:23; Tito 2:13 - 14; Apocalipsis 1:4-7).
La fe
Creemos que sin Fe es imposible vivir una vida agradable a Dios y que por medio de ella se heredan las promesas.
(Hebreos 11:6)
La gran comisión
Creemos firmemente en expandir el evangelio de Jesucristo en nuestra ciudad, nuestro país y en toda la tierra. (Mateo 28:16-20)

Al que cree
TODO LE ES POSIBLE

TESTIMONIO
Mi nombre es Víctor Doroschuk, y en estas palabras me gustaría contarte mi testimonio de vida, que de verdad espero, sea de gran ayuda en tu llamado.

Todo comenzó en el año 1984 cuando iba de camino por la ruta nacional 3, en un camión Mercedes Benz 1114 escuchando unos cassettes de música cristiana de aquel entonces. Recuerdo que fue una tarde gloriosa, Jesús se introdujo al camión y desató su presencia con todo Poder; inmediatamente me tuve que detener a la orilla de la ruta por un largo tiempo (2 horas o más). Ese día me acosté en el piso de la cabina, llorando y agonizando, no podía soportar tanta presencia en mi cuerpo.
Durante el resto de los días, viajé a San Justo Buenos Aires. A participar de las cruzadas del evangelista Carlos Annacondia, donde quedé muy sorprendido al ver los milagros y señales en la gente. En esa mezcla de sensaciones, surgió un fuerte dolor por las almas perdidas. Fue en ese instante que determiné muy dentro de mí volcarme de lleno a la búsqueda del Espíritu Santo, sus dones y la revelación de lo que tendría que hacer, ya que no sabía más de lo básico del evangelio, y sumado a esto, mis complejos y timidez. El propósito se fue aclarando al correr el tiempo. El llamado a involucrarme en el servicio del evangelio fue un año y medio después.


En el año 1983 conocí a Sara, y luego de una relación de noviazgo contrajimos matrimonio en 1986. Ya antes de comenzar una vida juntos yo estaba totalmente decidido a continuar con el llamado de Dios y cuando se lo conté a ella estuvo de acuerdo desde el primer momento. Ese día hicimos un pacto mutuo de servirlo de lleno. Al principio estaba la decisión que era servir, pero no sabíamos ni dónde ni cuándo. Un día tomé mi vehículo (rastrojero) y viajamos al litoral y casi nos decidimos por la ciudad de Concordia, pero lo dejamos pendiente, y después vinimos a San Rafael porque Dios me dio una palabra que era “Ve a los tuyos y los tuyos te recibirán”.
"Ve a los tuyos y los tuyos te recibirán"
Allí entendí que los míos estaban en la zona en donde yo me crié. Nuestra misión era poner una radio, porque no había emisoras cristianas en ese momento en la ciudad, y con la idea de abrir una iglesia. Muchas son las experiencias que viví en estos 25 años de servicio: cientos de viajes a muchos países, donde se me permitió predicar la palabra y ver manifestarse la gloria de Dios.
Cargados de necesidades, críticas, burlas, presiones, etc. De lo cual no se puede escapar nadie, comenzamos esta gran travesía y a través de ella de descubrimos con el correr de los años que todos somos llamados por Dios a su mies. Lo bueno es no darse por vencido y aceptar el desafío de Dios, al fin y al cabo, todos tenemos la misma cosa en común; hemos sido salvados por el amor de Cristo.
La expectativa que se generó en esos momentos fue única, la promesa de Dios, los sueños y el deseo ligado al primer amor, eran tan fuertes que las emociones actuaban al máximo, y estas ayudaban enormemente a no hacer caso a los primeros obstáculos que se originaban a partir de la decisión de dejar todo por el llamado del Señor.

