Cuando nos enojamos con Dios | Sembrar Valores
- Ap. Víctor Doroschuk

- 30 jun
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Le habían robado la rueda de auxilio. No se había dado cuenta esa noche. Esto pasó al día siguiente, cuando en la empresa donde trabaja todo cerrado, observan el auto y no está la rueda. Aquí no puede haber sido. ¿Y dónde estuve? Estuve anoche en la iglesia. había dejado a dos a una cuadra y media de la iglesia había dejado el auto. Y siempre hay merodeadores que andan haciendo daño y le sacaron la rueda.
Se enojó tanto con Dios, pero se agarró tal bronca. Obviamente la bronca debe ser contra el ladrón, pero en lugar de enojarse con el ladrón o consigo mismo, porque la iglesia tiene un estacionamiento, pero no lo llevó, no quiso ir hasta el fondo, lo dejo en la calle, más fácil me enojo con Dios. Y se enojó mal.
Bueno, dijo, "No voy a congregarme más y no voy a orar." eh dejó de orar, dejó de leer la palabra y se empezó a enfriar, a enfriar, y le llegaron un montón de problemas. Cuando los problemas estaban ahogándolo, pero de verdad ahogándolo, desesperado vino a hablar conmigo. Pastor, ¿me puede atender? Sí, claro, estoy desesperado. No doy más con las deudas, no doy más con el tema de enfermedades, no doy más ¿Qué te pasó? Y no es que ahora me doy cuenta de que dejé entrar al enemigo y me contó la historia de la rueda.
¿Cuánta gente se ha enojado con Dios porque o se murió alguien o le robaron o lo echaron del trabajo? Y sabes qué, todo lo que te pase no es culpa de Dios. En el mejor caso, nuestro, y el peor, lamentablemente no tenemos opción de no sufrirlo, porque la Biblia dice, "En el mundo van a tener aflicción." O sea, no tenemos opción. En el mundo vamos a tener aflicción, pero las aflicciones muchas veces obedecen a nosotros. No te enojes con Dios, porque eso no es sabiduría. Buscalo a Dios. Volvete a Dios y decirle, "Señor, la próxima ayúdame a ser prudente para que no me vuelva a pasar."

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