El fútbol nos regala emociones que quedan para siempre
- Ap. Víctor Doroschuk

- 16 jul
- 2 min de lectura
En estos días estamos en modo mundial, modo fútbol, y qué bueno es ver la vida a partir de un partido, porque así como el partido dura 90 minutos o 120 en algunos casos, también la vida dura de pronto 80, 90, 100 años y no hay ningún partido igual a otro. Todos son distintos. Y a veces se arranca perdiendo, a veces se empata, a veces se gana. La Argentina nos dio una lección de cómo uno tiene que ser, eh, persistente. Eh, parecía que se nos demoraba desmoronaba todo, casi minuto 80 perdiendo 2 a 0. Sin embargo, siempre que estemos con vida hay esperanza. Siempre que estemos con el corazón latiendo hay oportunidad. Un partido de fútbol puede alegrarte pero no te resuelve la vida. Pero ¿sabes qué? Si conoces, si conoces la clave que Dios te revela en su palabra, esta te ayudará muchísimo. Y esta clave a veces se manifiesta a temprana edad. Quizás estás en el ocaso de la vida, pero no los aproveches. Yo sé que cuando la persona conoce a Cristo y se relaciona con él dice "¿Por qué no lo conocí antes? ¿Por qué no experimenté esta comunión, esta relación, esta paz, esta bendición antes?". Y bueno, es como un partido. A veces el gol se hace al principio, a veces se hace al final. Lo importante es que puedas conocer, porque conocer a Dios es el gol más importante de la vida. Conocer a Dios realmente genera gozo. Por eso el apóstol Pablo le dice dos veces a los filipenses: "Gozaos en el Señor, regocijaos". Claro, cuando vos conocés la identidad de Hijo de Dios, la salvación, la vida eterna, el gozo te envuelve. Y es un verdadero golazo. Búscalo a Dios, conocelo porque es lo mejor que te puede pasar.

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