Llegar a Jesús | Sembrar Valores
- Ap. Víctor Doroschuk

- hace 2 días
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Prometo que te va a llamar la atención lo que te voy a compartir hoy, porque lo difícil no era conseguir que quiera hacer un milagro Jesús en la vida de la gente que se lo solicitaba, porque yo no encuentro registro bíblico que hayan pedido y que Él no haya querido. No existe. Todos los que le pidieron, todos los que llegaron, todos los que le suplicaron recibieron, sea ciego, sordo, mudo, hasta resucitó muertos. ¿Qué era lo difícil en los días donde la gente llegaba a donde estaba Jesús? Era poder llegar, porque había distancia, habían impedimentos. Y en un caso en particular, una mujer quería llegar a donde estaba Jesús, pero había tanta multitud que no podía y dijo: 'Voy a meterme entre la gente, voy a tocar siquiera el borde de su manto y con eso suficiente'.
Entonces, lo que les impedía a las personas era la distancia. Bueno, hoy ¿será que el Señor tiene el deseo de sanar, liberar, bendecir, prosperar? Es el mismo. Dios no ha cambiado. El deseo de Dios sigue vigente. La voluntad de Dios sigue igual. Lo que pasa es que tenemos un camino lleno de piedras, lleno de impedimento. Ese camino es un camino cultural, camino religioso construido por el ser humano, que está acá en la mente. Tenemos tantas dudas, incertidumbres, ¿será que querrá o no querrá? ¿Será la voluntad o no me escuchará?, etcétera. Son piedras que están acá que las tenemos que quitar porque en cuanto lleguemos a la intimidad, a la comunión, cuando lo sentimos al Señor, lo que le pidas te lo otorga.
Por eso, enfócate en llegar, en acercarte a la comunión íntima con el Espíritu Santo. Y para eso hay que leer la escritura, hay que orar, congregarse y vas a ver que ese contacto espiritual con el Señor te va a llevar a que lo que le pidas el Señor te lo va a conceder.

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