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El
70% de la superficie del planeta está cubierta por agua. Pero solo
el 3% es agua dulce, el resto es salada. Es decir, de cada 100 gotas
de agua, 97 gotas son agua salada y solo 3 gotas son agua dulce.
Precisamente
el agua dulce se está convirtiendo en un recurso estratégico para
los países ricos y las empresas transnacionales. El 12% de la población
mundial usa el 85% del agua del mundo. Repartiendo de esta manera
100 litros de agua entre 100 personas, resulta que 12 personas usan
85 litros, mientras las otras 88 personas tienen que conformarse
con solamente 15 litros de agua dulce. Ya hoy en día, más de mil
millones de personas no tienen acceso a agua potable, y en unos
20 años, dos terceras partes de la población mundial no tendrá acceso
a agua suficiente, según el Foro Mundial de Agua (La Haya, 2000).
En Guatemala, solo el 48.8% de la población rural tiene acceso al
agua domiciliar. También en Guatemala, según el informe "Situación
del Agua en Guatemala" es importante tomar medidas desde
ya, de lo contrario en 2025 habrá un 50 por ciento menos de
este recurso líquido.
Pues,
el agua es un recurso importante para la humanidad, y las empresas
transnacionales buscan controlar y privatizar el agua dulce, en
otras palabras: las empresas quieren ser dueñas del agua y luego
la gente tendrá que comprársela. Esto es un atropello a nuestros
derechos, ya que el agua es un bien social para todos y todas.
El
Banco Mundial
En
el documento "Estrategia Sectorial para el Recurso Agua",
publicado el 25 de Marzo de 2002 por el Banco Mundial, se planea
hacer atractivo el sector agua para la iniciativa privada, tanto
el agua potable como las hidroeléctricas. El Banco Mundial argumenta
que esta estrategia será especialmente en beneficio de la población
pobre del mundo, sin tomar en cuenta las experiencias negativas
en varios países (p.e. Cochabamba, Bolivia y Tucumán, Argentina).
Pero,
las empresas transnacionales no quieren asumir grandes riesgos en
la inversión, por lo cual el Banco Mundial tiene que ofrecer "garantías"
y subsidios para tranquilizar los nervios de los inversores. Esto
significa que el costo de la inversión es transferida hacia la población
mediante los impuestos, mientras las empresas se aseguran grandes
ganancias en el negocio con el agua.
Además,
constata en el documento que "en muchos países en desarrollo
existe un gran potencial desaprovechado para las hidroeléctricas,
y por ello el Banco Mundial tiene que impulsar el desarrollo de
pequeñas y grandes hidroeléctricas".
Recuadro:
Represa de Chixoy
La
relocalización forzada de las personas que viven en las áreas donde
han de construirse represas provoca generalmente violaciones de
los derechos humanos. Uno de los ejemplos más terribles es el de
la hidroeléctrica de Chixoy, construida durante la dictadura militar
en Guatemala. El proyecto resultó en la masacre de más de 400 personas
de la etnia Maya Achí, la mayor parte de las cuales pertenecientes
a la comunidad de Río Negro, uno de los poblados que serían inundados
por el embalse.
La
responsabilidad por la tragedia recae en todas aquellas instituciones
y compañías que, conscientes de la brutalidad del régimen guatemalteco,
colaboraron en la construcción de esa represa de 300 megavatios.
El Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial suministraron
al proyecto más de U$S 300 millones en préstamos. El gobierno italiano
dio ayuda bilateral y garantías de crédito a las exportaciones.
El consorcio que planeó, diseñó y supervisó la construcción de la
represa estaba formado por Lahmeyer International (Alemania), Motor
Columbus (Suiza) e International Engineering Company (EE.UU.). Por
su parte Gogefar (Italia) y Swissboring (Suiza) fueron las compañías
directamente encargadas de la construcción de la obra. Hochtief
(Alemania) fue el contratista para los trabajos de reparación de
los túneles.
El
costo real de la represa de Chixoy nunca ha sido aclarado totalmente,
y se estima que es entre 1,200 mil millones de dólares (5 veces
mayor de lo presupuestado inicialmente) y 2,500 mil millones de
dólares. El Banco Mundial prestó US$ 72 millones al gobierno guatemalteco
en el año 1978, y un segundo préstamo de US$ 45 millones en 1985,
tres años después de los masacres.
Situación
en Petén:
En
el marco del Plan Puebla Panamá (PPP) se plantea la iniciativa mesoamericana
de Interconexión Energética, con el objetivo de unificar e interconectar
los mercados eléctricos de la región comprendida en el PPP. Pues,
en el "Plan de Reactivación Económica 2002 – 2004", presentado
por el gobierno de Guatemala el día 11 de Junio del presente año,
se ve claramente que el PPP y sus planteamientos relacionados con
la generación e interconexión eléctrica son parte de los planes
del gobierno guatemalteco, entre los cuales se destaca la "promoción
de la construcción y operación de proyectos hidroeléctricos medianos
y grandes".
En
la página web de la Comisión Federal de Electricidad de México (www.cfe.gob.mx)
se plantea entre los retos a lograr hasta el 2011, la construcción
de una hidroeléctrica sobre el río Usumacinta, que es el único de
la zona con el caudal suficiente para un proyecto hidroeléctrico
de esta magnitud.
La
página oficial México Tercer Milenio (www.mexicotm.com) plantea
que "el proyecto internacional Boca del Cerro sobre el río
Usumacinta tiene prioridad, requiriéndose para su consecución la
decidida participación de los gobiernos de México y Guatemala...
...el proyecto Boca del Cerro se localizará a 9.5 kilómetros al
suroeste de la ciudad de Tenosique, Tabasco. Consistirá de una presa
de 135 metros de altura que formará un lago artificial de 19 550
millones de metros cúbicos de agua... ...42% de la superficie del
embalse (300 kilómetros cuadrados) se formará en territorio guatemalteco"
El
día 02 de Octubre, en Prensa Libre, el mismo Raúl Archila declara
que "efectivamente México tiene un proyecto en un lugar llamado
Bocas del Cerro, en Tenosique.
El
26 de enero de 2003, el diario mexicano TABASCO HOY, publica que
"en cinco años habrá un millón de desplazados, 300 sitios arqueológicos
inundados, un entorno ecológico afectado incluyendo parte de la
reserva de la Biosfera Maya y Los Pantanos de Centla que en menos
de 10 años habrán perdido el 70 por cientos de su extensión a consecuencia
de la construcción de cinco represas en el Alto Usumacinta, englobadas
en siete acciones similares sobre afluentes situados en Los Altos
de Chiapas. En la segunda quincena de marzo, la Comisión Federal
de Electricidad (CFE) inicia la construcción de cinco hidroeléctricas
sobre el último río caudaloso de México; trabajos contemplados en
la "tercera etapa" consistentes en la construcción de
carreteras y accesos a las zonas montañosas así como estudios, pruebas
de pilotaje, ingeniería de suelo y cimentación donde se destinarán
millones de dólares provenientes del Banco Interamericano de Desarrollo
(BID) para sostener el Plan Puebla Panamá (PPP)."
Efectos
de las Represas Hidroeléctricas:
El
impacto más evidente de las represas es talvez la inundación de
grandes extensiones de bosques, tierra y fauna, así como de muchas
comunidades. Estos embalses ha inundado extensas áreas. Por lo menos
400,000 kilómetros cuadrados se han perdido en el mundo por esta
causa
Impacto
Social: La
Comisión Mundial de Represas concluyó que entre 40 y 80 millones
de personas han sido desplazadas por motivo de represas. Este desplazamiento
ha producido penurias económicas extremas, la desintegración de
las comunidades y un incremento en los problemas de salud. Millones
de personas que viven río debajo de los embalses han sufrido, asimismo,
impactos terribles como resultado de las enfermedades, la alteración
del caudal del río y la pérdida de los recursos naturales.
Costos
ambientales:
Las represas grandes han causado profundos e irreversibles impactos
ambientales, incluyendo la extinción de las especies, la pérdida
de bosques, humedales y tierras agrícolas. Los impactos ambientales
negativos no fueron predichos y han fracasado los esfuerzos por
mitigar estos impactos. Además, los embalses emiten gases con efecto
invernadero, provocando el cambio del clima mundial.
Impactos
económicos:
De acuerdo al informe de la Comisión Mundial de Represas, las personas
desplazadas enfrentan una amplia gama de riesgos de empobrecimiento
que incluyen quedarse sin tierra, sin trabajo, sin vivienda, marginadas,
sin seguridad alimentaria, con mayor morbilidad, y pérdida de los
recursos comunales. A las personas reasentadas rara vez se les han
recuperado sus medios de sustento... ...la gente afectada en muchos
casos ha sido obligada a reasentarse alrededor del embalse en zonas
cuyos recursos ya están agotados y el medio ambiente deteriorado.
La reposición de la tierra agrícola, los servicios básicos y la
infraestructura en los sitios de reasentamiento rara vez llega a
darse, o ha sido inadecuada, o retrasada durante muchos años.
Impactos
culturales:
Las represas grandes han tenido impactos graves, afectando las vidas,
los modos de sustento, las culturas y la existencia espiritual de
los pueblos indígenas. En Petén serán inundados muchos lugares sagrados,
y se perderá para siempre lugares como Piedras Negras. Impactos
sobre la mujer: La CMR sostiene que las represas han ampliado
las disparidades de género entre las comunidades afectadas y que
frecuentemente las mujeres han soportado una parte desproporcional
de los costos sociales, así como la discriminación contra ellas
a la hora de compartir los beneficios de posibles reparaciones.
Salud
humana:
Las represas pueden tener resultados adversos significativos para
la salud de las poblaciones locales y las comunidades río abajo
[malaria, sida, esquistosomiasis, intoxicación, etc.] Además, la
destrucción de las bases productivas comunitarias en la agricultura
y la pesca puede generar escasez de alimentos, produciendo hambruna
y desnutrición.
EL
AGUA ES VIDA - EL AGUA ES SALUD - EL AGUA ES NUESTRA
NO
A LA PRIVATIZACIÓN DEL AGUA
NO
A LAS REPRESAS HIDROELÉCTRICAS

En
nuestra tierra, si hablamos del maíz hablamos de la vida. De nuestra
vida y la de nuestros antepasados. El ciclo del maíz es el ciclo
que seguimos; tiempo de siembra, de cosecha, elotes... Ese es nuestro
verdadero calendario, el de nuestros antepasados. Decían nuestras
abuelas y abuelos que el hombre y la mujer están hechos de maíz.
Es tan íntima y profunda nuestra relación con esa planta sagrada.
Y
nuestra vida es nuestra cultura. Y es por ella, nuestra cultura
del maíz, domesticado por nuestras abuelas y abuelos, que seguimos
vivos y que no pudieron desaparecernos ni los conquistadores ni
en tiempos más recientes. Además, el maíz es un aporte de incalculable
valor de nuestros pueblos para toda la humanidad.
Pues,
el maíz y toda nuestra vida enfrenta una gran amenaza: la de desaparecer
tal como lo conocemos, con toda nuestra cultura. ¿Y esto cómo así?
Vamos a tratar de explicarlo.
El
sistema económico dominante es el capitalismo. Y el neoliberalismo
es su forma actual. Lo único que se persigue es el beneficio económico.
Funciona comprando mercancías a un precio y, tras la explotación
del trabajo ajeno, la venta de las nuevas mercancías producidas
a un precio mayor. Ahí es donde se gana dinero.
Pero
esto sólo lo pueden hacer aquellas personas que ya tienen el dinero
como para hacer la primera compra de mercancías. Las demás personas
sólo podemos trabajar para esas otras y que nos paguen por ello.
Y ya sabemos que siempre nos pagan poco, y además sin nuestro trabajo
no podrían hacer sus negocios.
Pues,
en el sistema capitalista todo puede ser una mercancía. Y eso es
lo que ocurre no sólo con el maíz sino con todo lo relacionado con
la alimentación. Hay grandes empresas que venden todo tipo de alimentos
(preparados o no), otras que venden todo lo necesario para producir
tal o cual planta (semillas, abonos químicos, herbicidas...), y
así.
Estas
empresas dicen que produciendo plantas más nutritivas y que den
mayor producto se acabaría con el problema del hambre en el mundo,
por el que mueren millones de personas. Pero la realidad es que
se producen en el mundo más alimentos de los que se necesitarían
para que alcanzara para todas las personas. Además, los países del
Norte que son el 25 % de la población mundial, consumen el 75% de
los alimentos producidos, dejando solo el restante 25% para repartir
entre el 75% de la población que vivimos en el Sur.
Entonces,
los científicos, pagados por estas empresas, han investigado cómo
conseguir que las plantas "mejoren". Quieren hacer en
unos años lo que la naturaleza y nuestros antepasados han hecho
durante miles y miles de años.
Y
su descubrimiento consiste en crear plantas que resistan al frío
para poder cultivarlas en cualquier lugar, o plantas a las que no
les afecten los venenos herbicidas y sigan creciendo mientras el
monte se muere. Esto se hace poniendo genes (que son partes muy
muy muy pequeñas de los seres vivos y que los hacen a cada uno ser
como son porque llevan su información, su esencia) de unos seres
a otros. A estos seres vivos así producidos se les llama Organismos
Genéticamente Modificados (OGM), o más conocidos como Transgénicos.
Entonces,
esa papa que resiste al frío es porque tiene en su interior, junto
con lo que es una papa en su esencia, genes de un pez del polo norte
que vive en agua helada; o ese maíz que resiste al herbicida es
porque tiene genes de una bacteria, por ejemplo.
Pero
todas estas investigaciones no han demostrado ni comprobado los
efectos que en las personas puede tener comer esos alimentos transgénicos.
Y sí se han dado casos de daños graves, como en un caso en que un
alimento que tenía genes de una bacteria provocaba una reacción
alérgica en las personas que las mataba, por ejemplo.
Además
de los riesgos para la salud, estos alimentos transgénicos ponen
en peligro la existencia de la vida tal como es hoy día, ya que
se pueden contaminar las plantas y pasarles esos genes que no son
suyos; o en el caso de un pez transgénico que llegue a un río y
acabe con los otros peces y modificando todo el ecosistema... pues,
un ecosistema son las plantas, animales y demás seres vivos en una
zona.
Vayamos
al caso concreto del maíz transgénico. Ese maíz ya está aquí. Son
las llamadas "semillas mejoradas", por ejemplo, las semillas
vendidas por la empresa transnacional Monsanto. Seguro que las conocemos
y hasta sabemos de alguien que las ha sembrado. Y se ha dado el
caso de la contaminación de maíz criollo con estas otras semillas,
y quizá en el futuro tengamos solo maíz que se pica más rápido y
que necesita más veneno para que se logre.
En
el maíz que el Programa Mundial de Alimentos (PMA) dio como donación
y "ayuda" por la hambruna del año pasado a Guatemala se
han encontrado tres variedades de maíz transgénico. La Maseca está
elaborada con maíz transgénico de los Estados Unidos, que son el
mayor productor del mundo de estos trangénicos. Y en Petén, tendríamos
que hacer las pruebas al maíz que el MAGA está entregando a las
comunidades.
Entre
diez grandes empresas controlan la totalidad de la venta de semillas
transgénicas en el mundo. Todas son gringas, europeas o japonesas,
como la Monsanto, DuPont o Aventis. Además, existen la tecnología
"terminator", que consiste en que se modifican genéticamente
para que las semillas que salgan de esas plantas sean estériles,
es decir, estén muertas, no se puedan sembrar de nuevo. Así, cada
año habrá que comprar las semillas a estas empresas.
Imagínese
si desaparece el maíz criollo... Estas empresas no sólo venden las
semillas, sino que obligan al campesino a firmar un contrato con
ellas por el que sólo pueden comprar y utilizar sus insumos. Le
obligan a usar sus abonos, sus plaguicidas, sus herbicidas.... que
matan el suelo en poco tiempo.
Las
consecuencias de esto son graves: actualmente, en Guatemala existen
590 especies de maíz, somos el tercer país con la mayor diversidad
de maíz en el mundo y en pocos años éstas podrían desaparecer lo
cual es una forma de matar a nuestra cultura. Pero no solo esto,
durante el gobierno de Álvaro Arzu se aprobó una ley que autorizó
una rebaja arancelaria y eso dejó que entrara maíz de los Estados
Unidos. Estos aranceles son los impuestos que se pagan cuando alguien
importa un producto que también aquí producimos, y pues, para qué
traer maíz de otro país, mientras aquí se paga una miseria por un
quintal de maíz.
Según
el Ministerio de Economía, solo en el 2000, se importó 474 mil toneladas
de maíz amarillo y 35 mil toneladas de maíz blanco (aproximadamente
76 millones de quintales). En el 2001, fueron 452 mil toneladas
del amarillo y 60 miles de toneladas de maíz blanco. Además, un
alto porcentaje de este maíz es transgénico, lo cual significa que
nuestro maíz ya está contaminado.
Y
no solo esto, miles de campesinos han quedado sin trabajo y sustento
diario por la gran baja de precios del grano producido localmente.
Además, nuestra tierra dentro de unos pocos años ya no va a ser
fértil por los químicos y la contaminación provocada por estas semillas.
Esto significa que nuestra soberanía alimentaria está amenazada
y cada día dependemos más de Estados Unidos para conseguir nuestro
maíz sagrado! Pues, al decir soberanía alimentaria nos referimos
a mantener el respecto para lo que producimos y consumimos en nuestro
propio país.
En
el marco de las políticas neoliberales y el Plan Puebla Panamá se
impulsa una forma de maquila de alimentos. Bueno, pero maquilas
solo las conocemos para hacer ropa u otras cosas... ¿cómo será una
maquila de alimentos o productos agrícolas?
Primero,
la semilla es "propiedad privada" de empresas transnacionales,
y se la tenemos que comprar a un precio demasiado alto. Junto con
la semilla tenemos que comprar a las mismas empresas el paquete
de fertilizantes, insecticidas y pesticidas. Aquí ponemos la mano
de obra barata, la tierra y el agua... pues, todo el cuidado que
se necesita para cosechar los productos. Y al final, toda la cosecha
será para exportarla a otros países. Es decir, que aquí queda únicamente
la gente, la tierra y el agua explotada en las fincas grandes, mientras
el campesinado no tiene ningún pedazo de tierra donde sembrar su
milpa y su frijol.
El
bajo precio de los productos agrícolas es una de las causas de la
pobreza en el campo, y no solo el precio del maíz está afectado
sino los precios de todos los granos básicos (como el fríjol) y
otros productos (la maní, el chile jalapeño, el ajonjolí, la madera,
etc.) Los intermediarios siguen aprovechándose comprando nuestros
productos a un precio barato. Así que de esta forma, nunca vamos
a salir del círculo de la explotación, porque las grandes empresas
transnacionales y los ricos del país son las que se benefician con
nuestros esfuerzos en el marco del sistema capitalista.
Es
necesario buscar otras formas de comercio entre nuestras comunidades
para romper el círculo de la explotación. Podemos pensar en formas
de intercambiar productos y servicios, o pensar en buscar mercados
con organizaciones a nivel local, nacional e internacional que quieran
comprar productos sembrados de semillas criollas y con abonos orgánicos
(como el maíz, la miel, y el café, como algunos ejemplos) para garantizar
una dieta más sana y un precio justo. Empecemos a construir la solidaridad
entre nuestras comunidades y organizaciones para construir otras
posibilidades de comerciar y de relacionarnos. Sembremos y comercialicemos
de manera sana y solidaria, pues.
Tenemos
el derecho de saber qué alimentos están elaborados con productos
transgénicos antes de comprarlos para poder decidir, cosa que no
ocurre. Además, productos transgénicos prohibidos en Europa, Japón
o los Estados Unidos, los vienen a vender a nuestros países empobrecidos
sin que nuestros gobiernos hagan nada ni nos permitan hacerlo a
nosotros y nosotras.
Lo
mejor que podemos hacer es compartir con todo el mundo la información
sobre qué son y qué pueden hacer los transgénicos, así como informarnos
más. No dejar de plantar nuestro maíz criollo y defenderlo a como
dé lugar. Y unirnos con el resto del campesinado de toda América
y el mundo entero en esta lucha que acaba de comenzar.
Con
justicia y nuestros alimentos, si tenemos esa oportunidad, no dependemos
de lo que nos quieran vender los ricos. Ellos son quienes sustentan
nuestra situación de pobreza y no la Madre Naturaleza, con quien
quieren jugar. Y eso es lo que buscan, que nuestros pueblos no se
puedan alimentar por ellos mismos, destruir nuestra soberanía alimentaria.
No
se trata sólo de rechazar los transgénicos sino todo lo que hay
detrás, el capitalismo que los crea y hace posible. En nuestra mano
está construir alternativas para que el maíz y nuestra cultura no
desaparezcan y para que podamos vivir con dignidad y como nosotros
y nosotras decidamos, no otros.

Más
de la mitad de la población guatemalteca (57%), es decir, 6 millones
de habitantes del país vive en pobreza, de los cuales más de ¼ (27%)
forma parte de las familias que viven en pobreza extrema.
El
porcentaje de pobres en el área rural corresponde a más del 75%
de la población, mientras que en el área urbana a más de 28%. 4
de cada 5 personas pobres vive en el área rural, 3 de ellas son
indígenas.
La
injusta distribución de la tierra es una de las causas fundamentales
de la pobreza y extrema pobreza en el campo. Pues, el 65% de la
tierra cultivable del país está en manos del 2.1% de la población.
Mientras, el campesinado pobre tiene que conformarse con tener poca
tierra o no tener nada.
En
Petén, desde su colonización en los años 60 ha habido mucha corrupción
e irregularidad en el proceso de "entrega y legalización"
de las tierras, y así los terratenientes se apropiaron de las mejores
tierras del departamento. En este proceso estaban involucrados directamente
el ejército, el FYDEP y luego el INTA; todas estas instituciones
han entregado arbitrariamente la tierra a ricos y militares, dejando
a las familias campesinas en una situación igual o peor de la que
vivieron en sus lugares de origen.
67%
de la tierra de Petén (2,448,558 hectáreas) es legalmente disponible
para la agricultura y la ganadería. Hay 56,464 hogares que dependen
total o parcialmente de la agricultura, lo que quiere decir que
si la tierra fuera repartida equitativamente correspondería a cada
hogar 43.4 hectáreas...Habría tierra para todos.
En
1980, la mitad de los propietarios tenían en sus manos 72.80% de
la tierra, mientras en 1999 ya tenían 93% de la tierra. Es decir,
la situación de la concentración de la tierra en pocas manos sigue
empeorando. Por ello, decimos que la injusta distribución de la
tierra es un problema histórico y estructural y que se ve agravado
por las iniciativas contenidas en el Plan Puebla Panamá, que plantean
la inversión privada tanto en el uso de la tierra como en concesión
de áreas protegidas.
Por
eso consideramos importante retomar los Acuerdos de Paz, ya que
establecen un primer paso para romper esta injusticia y lograr que
las familias campesinas puedan tener desarrollo e igualdad.
El
Acuerdo sobre Aspectos Socioeconómicos y Situación Agraria establece
ubicar las "tierras nacionales entregadas en forma irregular
en zonas de colonización, especialmente en el Petén y la Franja
Transversal del Norte, que el gobierno se compromete a recuperar
mediante acciones legales."
Este
es un primer paso para cambiar la injusta distribución de la tierra
y asegurar que las familias campesinas puedan tener tierra propia
para cultivar y vivir. Por supuesto es importante luego dar otros
pasos para lograr un desarrollo con verdadera justicia social.
En
este marco, también la Constitución Política de la República establece
en el Artículo 15 del Capítulo de Disposiciones Transitorias
y Finales. Integración de Petén. Se declara
de urgencia nacional, el fomento y desarrollo económico del departamento
de Petén, para su efectiva integración a la economía nacional. La
ley determinará las medidas y actividades que tiendan a tales propósitos.
Estos
elementos se integraron en la Ley del Fondo de Tierras en los siguientes
artículos:
Artículo
8. Bienes inmuebles y otros recursos disponibles. Para el cumplimiento
de sus fines, según lo estipula la presente ley, FONTIERRAS tendrá
disponibilidad sobre los siguientes bienes inmuebles y recursos:
b.
Las finas que se recuperen después del proceso de regularización
de expedientes y tenencia de las tierras que fueron entregadas
por el Estado, en cualquier parte del territorio nacional, en
aplicación de los Decretos Números 1551, 60-70 y 38-71, todos
del Congreso de la República y sus reformas, y que se inscriban
en el registro de la Propiedad a favor del Estado.
Artículo
43. Funciones temporales del Fondo de Tierras en los procesos de
regularización de tierras entregadas por el Estado. Durante
un período de cinco años, contados a partir de la vigencia de la
presente ley, y cuya prórroga sólo podrá ser autorizada por el Consejo
Directivo del Fondo de Tierras por períodos de cinco años, el Fondo
de Tierras deberá realizar las siguientes funciones:
a.
Realizar todas las acciones técnicas, legales y administrativas
necesarias para regularizar la situación jurídica de las tierras
de las zonas sometidas al régimen de transformación agraria...
promoviendo cuando así sea el caso las acciones necesarias para
la restitución al Estado de las tierras adjudicadas irregularmente.
Además,
el Reglamento de la Ley del Fondo de Tierras establece en su artículo
57 que "el proceso de regularización...no es aplicable cuando
la posesión privada de cualquier naturaleza haya sido obtenida mediante
mala fe, violencia moral o física o contraviniendo las leyes del
país, tratados o convenios internacionales ratificados por el Estado
de Guatemala."
Por
ello, todas las organizaciones debemos unir nuestras fuerzas para
lograr que se cumplan los Acuerdos de Paz y la ley para recuperar
todas las tierras que están de manera ilegal en manos de terratenientes.
Otro
problema estructural que enfrenta el campesinado que ha comprado
tierra por medio del Fondo de Tierras son los elevados precios e
intereses que no permiten a los campesinos poder pagar estas deudas
y salir de la pobreza extrema.
En
este círculo vicioso no hay una asistencia técnica adecuada, ni
un incentivo real para iniciar la producción, además, los productos
agrícolas de los campesinos son pagados a precios muy bajos. Todo
ello deja a las familias campesinas en la miseria, sin esperanzas
de poder salir de su situación; mientras los terratenientes siguen
acaparando más y más tierras.
Ante
ello, las comunidades afectadas por este problema solo de manera
unida podemos negociar esta situación ante el Fondo de Tierra; buscando
una solución integral y justa.
El
ser humano está en medio de la naturaleza como parte integrante
de la misma y no como ser dominador y explotador de las riquezas
naturales. Todos los seres tienen su dignidad y todos merecen su
respeto.
Es
importante que reconozcamos el valor real de nuestras tierras, cuidándolas
y trabajándolas para el futuro de nuestros hijos y nuestras hijas;
y luchando por una solución integral y armónica.
Luchar
por la tierra significa también enfrentarse al Plan Puebla Panamá
y a las intenciones colonialistas del imperio norteamericano.
LA
TIERRA ES VIDA
LA
TIERRA ES PAZ
LA
TIERRA ES NUESTRA

Nos
encontramos viviendo la nueva etapa del desarrollo del capitalismo
que se denomina NEOLIBERALISMO.
Este es un sistema económico que acapara todos los beneficios
en manos de unos pocos, reduciendo el gasto social en materia de
educación, salud y pensiones para que pasen a ser manejadas por
manos privadas.
Otra
de sus principales estrategias es permitir que el gran capital transnacional,
es decir mercancías y servicios de los grandes inversionistas, pueda
moverse libremente de país en país, sin ningún obstáculo.
A este proceso de introducir los productos y los servicios
libremente, sin aranceles o impuestos, le llamamos tratado de libre
comercio.
Eso
es el ALCA, un enorme tratado de libre comercio entre todos los
países de América, excepto Cuba, que busca favorecer a las empresas
transnacionales y a los intereses políticos, económicos y militares
de los Estados Unidos en la región.
Al
abrir las fronteras nacionales, la industria de los pequeños países
pobres no podría competir con los productos de mejor calidad y más
bajo precio que introducirían estas grandes empresas.
Como resultado de ello, la pequeña industria nacional quebraría
y las fuentes de empleo se verían reducidas.
Los servicios como la educación, la salud, el transporte,
el suministro de energía eléctrica y de agua también serían proporcionados
por empresas privadas únicamente a las personas que tengan capacidad
de pagarlos.
Para
que nos hagamos una idea, al aprobar el ALCA Estados Unidos podría
llevar sus mercancías y servicios, sin obstáculo alguno, a 34 países
americanos, lo cual se traduce en 800 millones de potenciales consumidores!
Estados Unidos impondría las reglas de consumo eliminando
la diversidad de los pueblos y su riqueza cultural.
Por ejemplo, en cuanto a nuestra alimentación, se introducirían
alimentos transgénicos y sus productos agrícolas tóxicos.
Esto no sólo llevaría a la quiebra de las familias campesinas,
sino que causaría daño a la salud y
deterioro en nuestro medio ambiente.
El
gran monstruo del ALCA se ha ido construyendo paso a paso.
Otros procesos de integración económica regional le han ido
abriendo camino. Inicia
con el Acuerdo de Libre Comercio de Norte América, conocido como
NAFTA, que firmaron Estados Unidos y Canadá a principios de los
noventa y al que se sumó México en 1994.
También se firma el TLC entre Estados Unidos y México y los
tratados de libre comercio que hay entre los países del Caribe,
Sudamérica y Centroamérica.
El terreno se sigue preparando con otros tratados como el
Plan Puebla Panamá en Mesoamérica, el Plan Colombia y la Iniciativa
Regional Andina.
Fue
en la Cumbre de las Américas (Miami, 1994), donde los presidentes
de la región suscribieron el ALCA.
A partir de allí, las negociaciones en torno a este tratado
se han llevado secretamente.
Se nos ha presentado como un proyecto de desarrollo social
y económico para el continente, pero detrás de él se encuentra oculto
el proyecto neoliberal e imperialista de Estados Unidos, que busca
seguir dominando económica, política y militarmente a los países
latinoamericanos.
Ya
podemos observar en nuestro país resultados negativos de estas políticas,
pero no todo está dicho. Los
pueblos tenemos derecho a pronunciarnos y proponer alternativas
de desarrollo que tengan el bienestar de todas las personas como
su eje central. Las
políticas económicas deben dar prioridad a nuestras necesidades
como seres humanos, contribuyendo a la superación de las desigualdades
y las injusticias y no a su profundización.
Cualquier tratado de comercio debe estar regido por normas
de solidaridad y de reciprocidad, no por la competencia y el dominio
de los poderosos.
Debemos
llevar esta voz a las organizaciones sociales y a las comunidades
para que articulemos nuestras luchas y trabajemos unidos. Exijamos
nuestro derecho a discutir y proponer sobre el desarrollo que queremos.
Informémonos, denunciemos y sumemos otras voces a la nuestra
para ser escuchados.
BIBLIOGRAFÍA
Asturias, Laura. (Febrero 2003)
Ojo con los neoliberales.
La Cuerda. Guatemala
Betto, Frei (2002).
La Soberanía no se Negocia.
Servicio Informativo ALAI-amlatina
CEDIB (2002).
Todo Sobre el ALCA, una Mirada Crítica.
Bolivia
CIEPAC (2002). El ABC del Plan Puebla Panamá.
México

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